El reto de las ciudades en su desarrollo hoy en día, en parte recae en revertir el efecto que ha tenido el automóvil privado dentro de su gestión y planeación. Durante el desarrollo del urbanismo en Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX el automóvil era una símbolo de progreso y tecnología, por lo que la visión de las ciudades giraban alrededor de su función y necesidades, en vías de generar ciudades prósperas y funcionales. Sin embargo, las consecuencias de esos modelos de diseño han provocado problemas de segregación, de tráfico y de expansión de la mancha urbana, al igual que el deterioro del desarrollo humano y social. En otras palabras, las ciudades dejaron de ser para las personas.

Debido a los problemas desencadenados de este modelo de urbanización, a principios del siglo XXI se comenzó una nueva visión de las ciudades del futuro, retomando la idea de ciudades compactas y caminables, revirtiendo así la jerarquía en la movilidad urbana, quedando de la siguiente manera:

Pirámide de jerarquía en la movilidad urbana, tomada del Manual integral de movilidad ciclista para ciudades mexicanas, Ciclo Ciudades, 2011

Esta jerarquía se basa en priorizar a los elementos de la movilidad más vulnerables y susceptibles a accidentes, por lo que en primer lugar se posicionan a los peatones.

Esta pirámide es poco popular y ha sido difícil ponerla en práctica debido al hábito que se ha desarrollado entorno a la cultura vial y la priorización del automóvil privado ya que todo gira alrededor de él: infraestructura, velocidad, usos de suelo, priorización, etc.

El aumento de muertes provocadas por accidentes viales ha causado que surjan organizaciones civiles que buscan no sólo una mejor y más alternativas de movilidad, sino que sea segura y eficiente. Una de ellas es La Liga Peatonal (http://ligapeatonal.org/) que es una red de colectivos pro derechos e infraestructura peatonales en México. Ellos se propusieron a realizar un documento que indicara cuáles son los derechos que tienen (tenemos) los peatones dentro de la dinámica de la ciudad con el propósito de comunicar a la población por qué hay que priorizarlo.

En el 3er Congreso Peatonal en la Ciudad de México se presentó dicha carta pero ilustrada, como un medio lúdico y fácil de leer para hacer llegar la información a más sectores poblacionales, como a los niños. En ella explica que los peatones somos todos, aún cuando se tenga coche llega un momento en el que todos nos hacemos peatones. Los hombres, mujeres, niños, ancianos, personas con alguna discapacidad física, somos actores del espacio público, entendido éste como el espacio abierto para la ciudadanía sin importar credo, género, raza, etnia, condición física, sexualidad o apariencia.

Carta ilustrada de los Derechos del Peatón, quiénes son los peatones

Carta ilustrada de los Derechos del Peatón, quiénes son los peatones

Los derechos que la carta ilustra son los siguientes:

02 03 04 05 06 07 08 09

Tomados de la carta ilustrada de los Derechos del Peatón

Tomados de la carta ilustrada de los Derechos del Peatón

 

Sin embargo, los peatones por sí solos no pueden hacer al 100% efectivos sus derechos sin la colaboración de todas las partes: gobierno, infraestructura y ciudadanía. Se requiere que estos derechos se vean reflejados legislativa y físicamente para propiciar una ciudad en la que los anteriores conceptos se puedan llevar a cabo de manera segura.

Cuando estos derechos se tratan de llevar a la práctica es ahí cuando nos topamos con pared, porque a pesar de que se establece que todos somos peatones, habitualmente cuando las personas se suben a su coche al parecer se les olvida. Es difícil revertir 60 años de malos hábitos, los cuales ya se han pasado transgeneracionalmente.

En cuestión legislativa se cuenta con un reglamento de movilidad que aun cuando cada automovilista gestiona un permiso (licencia de conducir) en el que se comprometen a cumplirlo, siendo acreedor a una multa en caso de que cometa a alguna falta, en dicho reglamento se exige a los automovilistas cumplir con varios de los derechos anteriormente mencionados, por ejemplo:

Artículo 42. Los peatones tendrán derecho de preferencia sobre cualquier otro sujeto de la movilidad en los casos siguientes:
I. Los pasos o zonas peatonales con señalamientos específicos;
II. En todas las esquinas y cruceros cuando no estén señalados, el peatón deberá cruzar la arteria dentro
de una distancia no mayor de cinco metros a partir de la esquina, tomando todas las precauciones
necesarias;
III. En vuelta de los vehículos a la derecha o a la izquierda con circulación continua o con señalamiento
manual o electrónico;
IV. En áreas de tránsito peatonal escolar, de iglesias, centros comerciales, hospitales, plazas o lugares
de concentración masiva;
V. Cuando habiéndoles correspondido el paso de acuerdo con el ciclo del semáforo, no alcancen a cruzar
la vía;
VI. Cuando los peatones transiten en formación de desfiles, filas escolares o comitivas organizadas;
VII. Cuando el peatón transite por la banqueta y algún conductor deba cruzarla para entrar o salir de una
cochera, estacionamiento público o privado, calle privada, y en general al transitar por cualquier banqueta
o área peatonal, siempre tendrá prelación de paso;
VIII. Transitar por todas las vías públicas, con excepción donde exista un espacio de tránsito exclusivo para otros sujetos de la movilidad, o que existan señalamientos que restrinjan el paso para los peatones, aprovechando la infraestructura y equipamiento vial para transitar con seguridad […] entre otros artículos.

No se necesita de mucho para hacer valer los derechos de los peatones, que al final somos todos. A lo mejor sólo se necesita repasar el reglamento de movilidad (por parte de los ciudadanos), ser más rígidos en su aplicación (gobierno) y generar la infraestructura apropiada para tener una ciudad más humana y segura.

Para descargar la carta ilustrada: http://ligapeatonal.org/wp-content/uploads/2016/05/CartaDerechosPeaton_Web_Corregido.pdf

 

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