Imaginen que se dará inicio la construcción de una obra de infraestructura vial (puente o paso a desnivel), con un presupuesto de 555 millones de pesos (costo real de una obra) que sólo podrán utilizar las personas que tienen coche excluyendo hasta al transporte público, a pesar de que los automóviles sólo representan menos del 30% de los viajes que se hacen diariamente en la ciudad (según el estudio de demanda multimodal del Área Metropolitana de Guadalajara realizado en el 2010).

En 1998, en el AMG, se tenía el equivalente de 280 mil vehículos automóviles particulares circulando y 5,492 autobuses del transporte público, lo que se traduce en 8.3 personas por automóvil circulando. En el 2015, habían 506 mil vehículos circulando y 5,700 de transporte público, pero solamente 2.3 personas por cada automóvil. No se necesitan más carriles, se necesitan menos coches.

Qué pasaría si grupos de ciudadanos se levantaran en contra de cada obra vial que beneficiara sólo a los automovilistas (se puede escoger cualquiera de los últimos treinta años) argumentando que no está bien planeada, que deberían de mostrar los estudios que sustentan una inversión tan grande para beneficiar sólo al 30% de la población, que no tienen plan para mitigar las consecuencias sociales que esta obra dejará generando una crisis en la ciudad, que dejan fuera a los peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.

Estos argumentos son similares a los que se exponen en contra de la ciclovía de Marcelino García Barragán (MGB), como lo explica el Dr. Alejandro Mendo en un comentario para Notisistema (http://www.notisistema.com/noticias/comentario-de-alejandro-mendo-gutierrez-4-de-julio-de-2017/) en donde expone la importancia que tiene la consulta que se hará el próximo 9 de julio para establecer si se queda la ciclovía.

¿Qué pasaría si toda construcción de infraestructura vial se pone a consulta pública?

Se puede cuestionar si la consulta para la ciclovía MGB procede o no, si va en contra de los derechos de los ciclistas o no, pero lo que no se puede negar es el precedente que esta acción está dejando para las obras realizar en un futuro, las cuales marcarán la pauta de la ciudad que queremos construir, a pesar de que esta ciclovía está sustentada en el siguiente artículo:

La Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente establece en su artículo  5, fracciones VI, así como la de XVII a XX, que compete al Gobierno del Estado establecer las medidas necesarias para hacer efectiva la prohibición de emisiones contaminantes que rebasen los niveles máximos permisibles, aplicar las normas oficiales mexicanas para la emisión máxima permisible de contaminantes de la atmósfera provenientes de vehículos automotores, establecer y en su caso, operar programas de mitigación de contaminación de la atmósfera, por conducto de las autoridades competentes, aplicar las disposiciones de tránsito y vialidad para reducir los niveles de emisión de contaminantes de la atmósfera, provenientes de los vehículos automotores, incluido el transporte público.

Además que la red de vialidades ciclistas están consideradas dentro del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS) del Estado de Jalisco que integra el Plan de Movilidad No Motorizada, donde la primera etapa contemplaba una inversión de 49 millones de pesos para la construcción de la primera parte de la red del Programa de Vialidades Ciclistas (PROVICI).

La importancia de este evento puede marcar la tendencia de qué ciudad queremos y no podemos ver la movilidad aislada de otros sucesos, porque todo es causa y efecto. La movilidad también está ligada con temas de medio ambiente, la salud pública y nuestra calidad de vida, que influye de la siguiente manera:

Medio Ambiente

No podemos ignorar la tardía e irregular temporada de lluvia que estamos viviendo este año, provocada por un deterioro ambiental y mala calidad de aire ocasionada la emanación constante de contaminantes a la atmósfera, incendios forestales, tala de árboles, entre otros. A lo mejor no lo vemos en este momento, pero esta mala temporada de lluvias afecta la producción de alimentos que tendrá como consecuencia una alza de precios en productos y afectará la calidad de los mismos.

Salud Pública:

En México, ha incrementado el número de casos de diabetes, que es la segunda causa de muerte en México, al igual que el índice de obesidad donde siete de cada diez adultos y cuatro de cada diez adolescentes tienen sobrepeso como resultado de una mala alimentación y vida sedentaria. Además están los casos de las enfermedades respiratorias provocadas por una exposición constante de una mala calidad del aire.

Calidad de vida:

Cada vez nos toma más tiempo hacer traslados en nuestra ciudad en cualquier modalidad, debido a la congestión. Esto afecta en nuestra calidad de vida porque disminuyen nuestras posibilidades de realizar más actividades, pasar tiempo con la familia o simplemente para divertirnos o hacer deporte. Ha incrementado los casos de violencia o agresividad en las vialidades, también conocido como road rage, además de un aumento de accidentes viales donde se involucran todo tipo de vehículos: particular, público, motocicletas, bicicletas y también peatones.

Aprovechamiento del espacio en una vialidad, realizada por la Red Universitaria para la Movilidad, 2017.

¿Cómo mejorar nuestra movilidad? Se me ocurre una analogía en la que los coches fueran el colesterol del corazón de la ciudad que no se van a arreglar añadiendo arterias y válvulas al cuerpo para que bombee más sangre al corazón, se necesita disminuir el colesterol para garantizar un flujo constante de nuestra sangre. Si se disminuye el número de vehículos en la calle se mejora la calidad del transporte público ya que sus trayectos se vuelven más eficientes, reducen los tiempos de traslado y mejora la calidad del aire; se incentiva a la gente a moverse en trayectos cortos en bicicleta garantizando una actividad física.

La movilidad es un fenómeno complejo, por lo que no hay soluciones fáciles y a corto plazo. Lo que podemos hacer es generar alternativas para que los ciudadanos tengamos diversas opciones para decidir de qué manera queremos movernos en la ciudad. No por construir ciclovías significa que todos deban bajarse de su coche y subirse a una bicicleta, sino dar oportunidad para aquellos que pueden/quieren hacerlo, lo hagan de forma segura.

Si en los últimos treinta años se ha apostado por infraestructura vial para los coches y esto nos ha dejado la ciudad que tenemos ahora, ¿por qué no cambiar la apuesta? Porque una cosa es lo que la gente quiere y otra es lo que la ciudad necesita.

Si quieres participar en la consulta, puedes localizar tu casilla aquí: http://www.iepcjalisco.org.mx/participacion-ciudadana/?page_id=507

#SíalaCiclovía

 

Comentarios

comentarios

Share This