Mucho se ha hablado de la adquisición de una escultura para instalar en el Jardín Aranzazú con autoría de José Fors por un costo de 4.5 millones de pesos, dinero que proviene, según fuentes del ayuntamiento, de las indemnizaciones de edificios irregulares.

Representación de la escultura “Árbol Dentro” de José Fors. Imagen tomada de: http://www.informador.com.mx/jalisco/2017/731249/6/guadalajara-pagara-45-mdp-por-escultura.htm

La noticia que el Comité de Adquisiciones del Ayuntamiento de Guadalajara aprobó la compra por adjudicación directa de la escultura “Árbol Adentro” del artista plástico y músico José Fors por 4.5 millones de pesos, ha desatado una discusión en las redes sociales, a pesar que el programa para compra de arte urbano se dio a conocer hace un año.

Para el programa de Arte Urbano, el Ayuntamiento etiquetó el año pasado un presupuesto de 29 millones 30 mil pesos, con lo que se restaurarían 14 monumentos emblemáticos, se crearían dos conjuntos de esculturas para “dar la bienvenida” a la ciudad y se instalarían ocho colosos urbanos, de los que uno de ellos pertenece al músico. Sin embargo, cuando se presentó el programa de Arte Urbano, también hubo una solicitud a la Dirección de Transparencia del Ayuntamiento para conocer el costo de las ocho piezas:

“En respuesta a su solicitud, la Dirección de Cultura informa que no existe presupuesto asignado para la compra de esculturas monumentales, y por consiguiente, tampoco para la ubicación de las mismas (…) por su parte, la Tesorería informa que no existe una partida en específico con el rubro para esculturas monumentales”.

(Fragmento tomado de: http://elrespetable.com/2017/07/23/alfaro-premia-a-jose-fors/)

La discusión de este tema tiene diferentes frentes, no se trata de estar de acuerdo o no con destinar dinero a invertir en arte, o de que si la pieza guste o no (en lo personal no me gusta pero el arte es subjetivo). El trasfondo de este tema tiene que ver con: el valor de la obra misma, la adjudicación directa y la ubicación de la obra.

  • El valor de la escultura

Si no tenemos una referencia de cuánto cuesta una obra así, difícilmente podremos entender si 4.5 millones es poco o mucho. Sin embargo, siendo dinero público se requiere un análisis del monto destinado a cada pieza para tener argumentos calificativos de la inversión, trabajo que tendrían que hacer especialistas en el ramo. Entre comentarios de tapatíos destaca que ese dinero que puede invertir en necesidades prioritarias de la ciudad.

  • La adjudicación directa

Este tema es el más criticado debido a que no se muestran argumentos más allá de ser amigo del alcalde, el cual defiende la compra de esta pieza diciendo que es una inversión para aumentar el valor cultural de la ciudad. Pero si se quiere dar un lugar al arte local y realizado por mismos tapatíos (aunque José Fors no sea nativo, es tapatío de corazón) y se quiere incentivar el arte, hay otros medios para hacerlo de una forma menos dedocrática, por ejemplo: abrir una convocatoria, hacer un concurso, invitar a artistas locales que a penas se están dando a conocer. Los demás artistas a participar ( Ismael Vargas, Javier Arévalo, Mario Martín del Campo, Dolores Ortiz, Pedro Escapa, Jorge Méndez Blake y José Dávila) muestran más credenciales, reconocimiento y trayectoria en el campo que Fors, el cual se ha destacado en el arte como pintor.

  • La ubicación de la obra

Con una altura de 4 metros y una profundidad de 5 metros, esta pieza se pretende colocar en el corazón del nacimiento de la ciudad de Guadalajara, en el jardín de Aranzazú. Para esto hay que entender que cualquier intervención urbana genera un impacto en su contexto, por lo que antes de insertar cualquier cosa, en este caso una escultura, se tiene que analizar el lugar dónde estará, qué hay alrededor, cuáles son las actividades que hay por ahí, sobre todo cuando se habla también de un contexto histórico. El resultado de la relación entre la escultura, el jardín y la altura de los templos genera una desproporción espacial que demerita la visual del jardín hacia los templos. Y ni hablar del intento de hacer esta obra participativa dejando una escalera de cuatro metros para que las personas se puedan subir a sentarse debajo de un árbol, de lo cual veo en un futuro un barandal alrededor de la cabeza para la seguridad de los visitantes.

Autor: Banksy

Lo más contradictorio de todo el tema de “invertir en arte urbano” es que el trasfondo del mismo tiene como origen una idea de rebelión y de ilegalidad. El arte urbano es una manifestación de una idea que se comparte entre la gente en un entorno urbano.

Estoy de acuerdo, hay que invertir en arte y que éste sea accesible al mayor público posible, pero dando voz al mismo pueblo, no a las élites privilegiadas, porque no hay que olvidar que la construcción de cultura es una manifestación de la comunidad, no de sus políticos.

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