En las últimas semanas hemos estado al tanto de la situación que está viviendo la Ciudad de México acerca de su contingencia ambiental y de las acciones que está implementando el gobierno para lidiar con la situación: que si el doble no circula, que si la verficación, que si el engomado…

Y a la mano de estas noticias está la reacción de la gente, que es ahí donde se encuentra el punto clave para entender y sobrellevar la situación.

El hacerle entender al gobierno que si ya descubrieron que una de las fuentes de contaminación más importantes provienen de los automóviles hay que ofrecer una alternativa viable a la gente; y a la gente que aun cuando su auto no circule, usar Uber es lo mismo (es un coche); y a los dos de que la única forma de poder hacer un cambio es que la gente no use automóviles. PUNTO, no hay de otra. Pero luego vienen los argumentos de que el sistema de transporte público es una porquería, que en la ciudad no se puede caminar ni pedalear, que en París es más lindo, que si me asaltan, que si me tocan…

Cómo explicar que la solución es mucho más sencilla pero al mismo tiempo compleja (por compleja se refiere a que involucra muchos más temas que sólo la movilidad) de lo que se ve. Por ejemplo, la gente con coche dice que no usa el transporte público porque es de mala calidad, peligroso y los tiempos de traslado son mayores, pero cómo explicarles que si hay menos coches en la calle (o sea, la gente bajándose de ellos o usando el coche con todos los asientos ocupados), hay menos tráfico y por lo tanto los tiempos de traslado se disminuyen; que al aumentar los números de usarios en el transporte público se invierte más en las mejoras del sistema.

Universal, publican programa para contingencias ambientales, 160406

Ciudad de México. Imagen tomada de la nota de El Universal “Publican programa para contingencias ambientales”, publicada el 6 de abril del 2016

Cómo quitar los prejuicios de que el transporte público no es digno, que es sólo para ciertos tipos de personas, que es peligroso e inseguro, que no es una cuestión de estatus, que no estamos solos en una ciudad sino que la compartimos con millones de personas que tienen las mismas necesidades; que el apuntar el dedo hacia el gobierno no hace que seamos menos responsables por lo que está pasando, que el gobierno no tiene la culpa que hayas metido a tus hijos a un colegio que te queda del otro lado de la ciudad, que como ciudadanos somos los que tenemos la ciudad así.

Cómo explicarle a la gente que el coche no es la única forma de moverse, que también pueden caminar, pedalear, moverse por ellos mismos, que la ciudad es compartida.

Cómo explicarle al gobierno que si en vez de invertir millones en infraestructura para el uso del automóvil privado invierte en cambiar las unidades, reordenar las rutas, o proveer un mantenimiento más riguroso, beneficiaría a más ciudadanos y crearía una movilidad más fluida en la ciudad. Cómo explicarles que acciones como el doble no circula no solucionan el problema de fondo, que es como darle una aspirina a una persona con migraña.

Imagen tomada de la publicación de Publímetro "Guadalajara es un caso grave de contaminación" publicada el 24 de septiembre del 2012

Zona Metropolitana de Guadalajara. Imagen tomada de la nota de Publímetro “Guadalajara es un caso grave de contaminación” publicada el 24 de septiembre del 2012

Cómo explicarle a Guadalajara, a su gobierno y a sus habitantes, que si seguimos por el camino que estamos siguiendo actualmente, estaremos como la Ciudad de México en algunos años y que viendo ese escenario aún podemos hacer algo al respecto.

Cómo…

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