El sábado pasado iba hacia López Mateos Sur en el camión y me equivoqué de ruta, por lo que terminé yendo hacia Av. Lapizlazuli. Me bajé en su cruce con Obsidiana y me fui caminando hacia López Mateos para regresar a mi camino y para esto tenía que cruzar hacia una parada de transporte público que se encuentra sobre la glorieta de Av. López Mateos y Av Mariano Otero, pero lo más curioso de todo es que no hay cruces peatonales, al menos no los hay en una forma cómoda y directa.

En enero comenzaron las obras en este punto con el objetivo de crear fluidez vehicular y crear accesos directos hacia Mariano Otero Sur para evitar congestiones en los semáforos. Se tuvo que quitar una parte de la escasa área verde con la que contaba esa zona, derribando también un par de árboles.

Según una nota de El Informador destaca que “con esta intervención se busca disminuir los tiempos de traslado, agilizar la movilidad del transporte público y privado, eliminar cuellos de botella, disminuir los conflictos viales y mejorar las condiciones de seguridad para peatones” y que se invirtieron 30 millones de pesos en la obra. (http://www.informador.com.mx/jalisco/2016/641830/6/concluyen-trabajos-en-glorieta-mariano-otero.htm)

Estos trabajos lo que provocan es que, como aumentaron los puntos de cruce y flujos vehiculares, dificulta el paso de los peatones aún con los semáforos. Además de que los cruces no cuentan ni con rampas ni señalética.

Y aunque en sí estén marcados los pasos peatonales, el recorrido que sugieren dista mucho a la comodiad y cercanía destinada a las paradas de transporte. Los pasos peatonales se hacen de acuerdo a la comodidad del coche, no del peatón.

Explicándolo gráficamente:

Foto base tomada de: http://www.informador.com.mx/jalisco/2015/598581/6/inician-hoy-obras-para-solucion-vial-en-lopez-mateos-y-mariano-otero.htm. Edición: EMH

En el gráfico se puede mostrar en rojo la ruta que sugieren que tomen los peatones para llegar a las paradas de transporte público ubicadas en la glorieta que en comparación con ruta azul, que sería la más directa para los peatones, la distancia es mucho mayor. Lo que esto demuestra es que la comodidad de los automovilistas está por encima de la comodidad del peatón, a pesar de que el esfuerzo de éste es mayor que el de un automovilista para pisar el freno. Por lo que reitero mi pregunta del titular, ¿para quién se diseña Guadalajara? En este caso estamos hablando de una inversión de 30 millones de pesos que sólo beneficia al automóvil, porque los apeaderos que construyeron para el transporte público son incómodos para los choferes, provocando que los camiones suban y bajen pasaje desde el carril vehicular, no sobre la bahía que “diseñaron”. Además se resaltan en verde los pasos peatonales que no consideraron en el proyecto y que son rutas directas que la gente usa caminando para llegar a Plaza del Sol. Y si no quisieran que pasaran peatones por esos cruces, entonces no ubiquen paradas del transporte público ahí.

Esto sólo evidencía una mala práctica que se ha hecho en las obras de Guadalajara desde hace muchos años, los que hacen y diseñan los proyectos no tienen noción de las necesidades de todos los actores que afectará su obra. Proyectos que se estudian y realizan en escritorios basados en unas cuantas visitas al terreno, con una visión parcial de las dinámicas que ocurren en una sola esquina de la ciudad.

Se necesitan arquitectos y urbanistas con una visión más compleja y humana de lo que es nuestra ciudad, que tengan la capacidad no sólo de observar a todos los involucrados, sino también conocer sus necesidades, con la suficiente humildad para recordar para quién están diseñando la ciudad.

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