Uber
La batalla taxis VS Uber se está dando en todo el mundo, España ha prohibido que Uber de servicio de transporte de pasajeros, en India la empresa también estuvo en el ojo del huracán y en México estamos viendo la oposición de los taxistas a los servicios de Uber y similares. La presión de los taxistas ha llevado a los gobiernos a tomar cartas en el asunto, en Jalisco se inició un procedimiento por parte de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) porque Uber está dada de alta como una empresa tecnológica y no de transporte.
Sobre si son piratas o no los servicios se ha escrito mucho, en este momento al no estar regulados, técnicamente son taxis pirata, hay que decirlo como lo que es (recomiendo leer este artículo de Andrés Lajous), por más buen servicio que presten no están dentro de un marco normativo. En México hay un caldo de cultivo idóneo para estos servicios, un sistema de transporte deficiente, caro en algunos casos e inseguro en otros, junto con un modelo aspiracional (“Es Uber como en NY o San Francisco”) esta combinación sumada al factor de un servicio eficiente permitió que rápidamente fueran adoptados los sistemas.
No es de extrañar que ahora que el gobierno -después de la presión de los taxistas- comienza a sancionar y buscar regularlos los usuarios se sumen al debate, incluso con plataformas para defender a Uber (Nota al pie: Si los ciudadanos hicieramos algo así para el transporte público creo que sería sumamente interesante). Sin embargo creo que el debate debe de ir más allá de si son buenos o malos, se debería tratar de cómo queremos movernos y cómo usamos la tecnología para mejorar la vida en la ciudad (sin llegar a las supuestas “smart cities” y esos determinismos tecnológicos).
En el caso específico de Guadalajara y su Zona Metropolitana deberíamos estar pensando en cómo generar una alianza con City Drive, Uber y demás para utilizar los datos que están generando en mejorar el transporte de la ciudad cuáles son las rutas más transitadas, horarios pico, puntos de atracción, etc. Los datos que pueden arrojar los sistemas serían útiles para, por ejemplo, planear rutas de transporte nocturno y evitar que se maneje alcoholizado, implementar nuevas rutas de transporte público, conocer en tiempo real la situación del tráfico, etc.
En una ciudad que se dice quiere ser “creativa y digital” el llamado “Silicon Valley de México” la innovación se está quedando atrás, la llegada de emprendimiento tecnológicos vendrá acompañada de retos de política pública, se debe de entender de esa manera un reto y una oportunidad, cómo mejorar un sistema que es deficiente, cómo atraer nuevos emprendimiento y permitir la experimentación en la ciudad y de paso mejorar la calidad de vida de todos.
A como están las cosas en Guadalajara y en específico en el transporte público no sería extraño pensar en una plataforma tipo Uber que nos permita experimentar un sistema de transporte público de calidad, operado como una startup, dispuesto a fallar, hacer cambios y volver a intentar hasta dar con una solución.
Si Guadalajara y sus gobernantes realmente piensan en ella como una cuna de innovación y se apuesta a llevarla a ser un referente, entonces es necesario cambiar la forma de actuar tradicional, buscar nuevas soluciones, involucrar nuevos servicios y herramientas a mercados obsoletos y viciados como es el de los taxis y el transporte público. No podemos esperar una ciudad 2.0 teniendo política y políticos 1.0.

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