Guadalajara no es la excepción, la llegada de Uber a las ciudades mexicanas ha sido una sacudida a los cotos de poder de los taxistas, la entrada de nuevas opciones de movilidad bajo demanda ha permitido que los usuarios tengan diferentes opciones para decidir como moverse en la ciudad. Este cambio no ha sido sencillo ni libre de fricciones, los cotos de poder que controlan los taxis se han visto afectados y por ende han comenzado a manifestarse, lo hemos visto en varias ciudades de México, bajo el argumento de la ilegalidad de Uber, City Drive y sistemas similares.

No pretendo generar un juicio sobre si el sistema es legal o no lo es, hay ya cientos de artículos al respecto, sino generar una reflexión sobre el activismo que se está dando para la defensa de Uber, defensa de una compañía privada. La llegada de este tipo de sistemas y los enfrentamientos que se han dado con taxistas tradicionales han generado una nueva oleada de activismo en defensa de Uber y sus amigos, un activismo desde la comodidad de las redes sociales y las peticiones en línea.

Si así como defienden a Uber defendieran el transporte público del abuso del auto privado otra ciudad tendríamos……

Posted by Luis Guillermo Natera Orozco on Monday, July 27, 2015

 

Primero que nada es de celebrarse que la ciudadanía este informada sobre lo que apsa y genere opinion, sin embargo inyectar más coches a las ciudades no es la solución, en ninguna ciudad lo ha sido ni lo será, defender que puedan entrar más autos y que los podamos pedir por una APP en el celular no es, ni de lejos, la solución a los problemas de la movilidad en la ciudad. Es una defensa del bien privado más que del colectivo, por más que se hagan videos, peticiones en Change.org y miles de tweets -algunos usando bots- con #UberSeQueda, la situación del transporte no mejorará, el tráfico seguirá existiendo, simplemente lo pasaremos arriba de un auto más fino en el que regalan agua y dulces.

La solución al problema de la movilidad no va a llegar por un solo medio de transporte, ni Uber es la solución ni los taxis ni los camiones, la bicicleta o el metro, ninguno de estos es la solución por si solo, sin embargo bien combinados los diferentes medios se puede llegar a tener una ciudad que se mueva de manera ordenada, eficiente y limpia -incluso con autos privados circulando por sus calles-. Pero para que lo anterior pase es necesario realizar un activismo integral, no solamente firmar peticiones para que Uber se quede o satanizar a los taxistas como unos flojos que están en contra de la innovación:

Se trata de pensar en el bien colectivo sobre el privado, utilizar las nuevas herramientas para impulsar un cambio que vaya más allá de la simpleza de firmar una petición en internet, pasar del activismo del clic, a la participación activa y colaborativa en asuntos de ciudad, de todos.

Para ampliar el tema sobre Uber y sustentabilidad recomiendo leer este post de Pedestre

Comentarios

comentarios

Share This